Somos comunidades de aprendizaje inspiradas en el carisma teresiano de San Enrique de Ossó.

Tenemos como centro a la PERSONA, reconociéndola “habitada por Dios”,llamada a transformarse y transformar la sociedad.

 

Jesús es la fuerza y razón de ser de nuestro proyecto educativo.

 

 

 

Queremos que nuestros centros educativos sean comunidades de aprendizaje liberadoras, inclusivas, dialógicas y participativas que:

  •  Favorezcan relaciones humanizadoras en un clima de respeto, tolerancia y colaboración.
  • Se comprometan de manera crítica y reflexiva con la realidad cambiante.
  • Opten por el trabajo cooperativo y colaborativo como forma de aprendizaje, utilizando la metodología acción-reflexión-acción.
  • Cultiven el TRATO DE AMISTAD con Jesús: CONOCERLO Y AMARLO para HACERLO CONOCER Y AMAR…

 

Haciendo vida la Propuesta Educativa Teresiana