Una noche que abrió caminos de encuentro y crecimiento
Aventura que deja huella
Desde nuestra misión educativa, reconocemos que cada vivencia compartida abre horizontes de sentido y teje comunidad. Así lo experimentaron los más grandes de Inicial al participar en la esperada dormilona, una instancia que los invitó a descubrirse en relación con otros, desplegar su imaginación y reconocer la riqueza que nace cuando nos sabemos parte de un grupo que aprende y crece unido. Ser piratas por una noche, recorrer espacios familiares con nuevos ojos y buscar tesoros simbolizó esa capacidad de explorar la realidad con curiosidad, apertura y confianza.
El fogón, sencillo y profundo, les regaló un momento para contemplar lo natural, escuchar el silencio y dejarse interpelar por lo que despierta asombro. En ese clima de encuentro, los niños vivieron una experiencia que, más allá del juego, los acercó a una comprensión más amplia del mundo y de sí mismos. La fiesta fluo que coronó la jornada llenó de luz un espacio que ya venía colmado de afecto, risas y compañerismo, mostrando que la alegría compartida también educa, fortalece vínculos y nutre la vida comunitaria.
Despertar entre amigos fue la síntesis sencilla de una noche cargada de sentido. Estos momentos, que podrían verse como simples actividades recreativas, son en realidad oportunidades para crecer, aprender a convivir, fortalecer identidades y atesorar recuerdos que permanecen. Desde nuestra propuesta educativa, seguimos apostando por experiencias que hagan arder el corazón y nos impulsen a ser sujetos de encuentro y transformación.















